venres, 9 de outubro de 2020

¿Quién es Carlo Acutis y por qué será beato?


Un 3 de mayo de 1991 nacía en Londres Carlo Acutis, hace casi 30 años. Sus padres se encontraban en la capital inglesa por motivos laborales, y regresarían a Italia pocos días después. De origen milanés, la familia bautizaría al pequeño Carlo en Lombardía el 18 de mayo del mismo año. 
   
   Desde muy temprana edad empezó a tener inquietudes religiosas, e incluso les hacía preguntas a sus padres que no eran capaces de responder. Carlo formaba parte de una familia acomodada, de clase media-alta, y de poca tradición religiosa. Tenía una niñera polaca muy creyente, que fue clave para que el chico comenzara a amar a Jesús y a despertar en la fe de una manera asombrosa y poco convencional.
 De hecho su madre confesó en numerosas ocasiones a los medios de comunicación que siempre había llevado una vida bastante "laica", y que aunque estuviera bautizada y fuese católica era poco practicante.  Con el paso de los años, su madre se fue, poco a poco, acercando a Dios, animada por su hijo Carlo, hasta el punto de que con apenas 7 años Carlo Acutis les pidió a sus padres recibir a Jesús Sacramentado, es decir, quería hacer la Primera Comunión. Los progenitores, entre confusos y extrañados, tuvieron que consultar con un superior del clero, monseñor Pasquale Macchi, que había sido secretario de Pablo VI, para que autorizara que Carlo Acutis pudiera recibir la Sagrada Comunión, al considerar que el infante era lo suficiente maduro y consciente de a quién recibía, pese a su corta edad. Finalmente, el 16 de junio de 1998, Carlo recibía a Cristo Sacramentado, y nunca dejó de hacerlo hasta el momento de su muerte, pues él mismo decía que "la Sagrada Comunión es mi autopista hacia el cielo". Con 12 años de edad recibiría el sacramento de la Confirmación, el 24 de mayo de 2003. 

   Año tras año su fe se iba acrecentando, asistía a misa y comulgaba diariamente, además, sin que sus padres lo supieran, realizaba actos de caridad y misericordia por las calles de su ciudad, con especial atención a la gente más desfavorecida y los sin techo. Fue voluntario en comedores sociales y también ayudó como catequista. Sus padres no podían llevarlo a diario a misa, así que un criado de la casa, hindú practicante, se encargaba de hacerlo. Poco después, el empleado de hogar, que tenía una muy buena relación con Carlo, se convertiría al catolicismo por intermediación de éste, pidiendo su bautismo e iniciándose a la vida cristiana. 




   Durante las vacaciones de verano, el joven pedía a sus padres algún viaje para visitar templos e iglesias a lo largo y ancho de la península italiana e incluso fuera de Italia, y su amor y adoración por el Santísimo y por Nuestra Señora se iba acrecentando. Carlo solía decir que éramos muy afortunados de tener en cualquier sagrario del mundo a Cristo Vivo, y que era bello poder ir a visitarle en cualquier iglesia de su ciudad en cualquier momento. También era un ferviente devoto del Santo Rosario, que rezaba a diario. De hecho, antes de morir confesó a su madre que la Virgen María había sido el único amor de su vida. 

   Carlo Acutis tuvo una vida normal para un niño y adolescente de nuestra época. Siempre estuvo rodeado de amigos, iba a fútbol, le gustaba jugar a videojuegos y era aficcionado a la informática y a los medios de comunicación social e internet. Con la ayuda de la informática, comenzó un proyecto muy ambicioso para la edad que tenía, comenzando una investigación sobre los milagros eucarísticos. Hoy día se puede consultar en la web e incluso su exposición recorre las iglesias de todo el mundo. 

   Dios tiene su propio plan para cada persona en la tierra. Y Dios también tenía su propia misión para el joven Carlo. Él mismo predijo su muerte pocos meses antes de que sucediera, cuando apenas tenía 15 años de edad. Y así fue, una leucemia del tipo M3, la más agresiva, segaría su vida en octubre de 2006, falleciendo pocos días después de haber sido diagnosticado. Carlo Acutis entregó su alma a Dios en la mañana del jueves 12 de octubre. 

   Mañana, día 10 de octubre, Carlo Acutis será beatificado por el Papa Francisco, aunque este será el paso previo hacia la santidad. Solo la providencia nos dirá si Carlo Acutis llegará a los altares, pero a día de hoy su ejemplo y su devoción están creciendo a lo largo y ancho de la cristiandad, y todo gracias a los medios de comunicación globales, los mismos que él utilizaba como herramienta de evangelización. Para muchos será el primer beato "millenial" y ya está considerado el futuro santo patrón de Internet y de los jóvenes informáticos. Entre sus modelos de cristiandad se encontraban los santos pastores de Fátima, San Luís Gonzaga, Santo Domingo Savio, San Tarsicio, o San Francisco de Asís, y era fiel devoto de las apariciones de Nuestra Señora, especialmente de Lourdes y de Fátima. 

   El testimonio de Carlo Acutis nos revela que en la vida y en la muerte somos de Dios. El joven nunca tuvo miedo por causa de su enfermedad, y ofreció su sufrimiento por el Papa, y por la Iglesia. La vida es un bien tan preciado y tan frágil que tenemos que aprender a querer y valorar, porque se nos puede arrebatar en cualquier momento. Como dice el libro de Job "Dios me lo dio y Dios me lo quitó. Bendito sea su santo nombre". Carlo llevó una vida simple, cargada de actos simples, pero como expresó el Papa Francisco, no hace falta ser sacerdote, religioso, o un gran teólogo para ser santo. La santidad también se puede mostrar en las cosas simples, en un muchacho de 15 años que da testimonio de su vida ofreciendo su sacrificio por Jesús Sacramentado. 

   Mucho se ha escrito y se está escribiendo acerca de la figura del beato Carlo Acutis. Esta ha sido una breve biografía del joven, que de estar vivo hoy tendría 29 años de edad. Formó parte de una generación de jóvenes post modernos que se están alejando de la fe, para dar ejemplo de que las tecnologías y la vida actual no están reñidas con vivir una vida plenamente cristiana de una manera desenfadada y sin avergonzarse. Para él, aceptar a Jesús fue el camino a la felicidad, y su peregrinaje por este mundo, aunque corto, está dando buenos frutos, "porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá, y todo el que pierda su vida por mi causa, la hallará" Mt 16:21-28. 

   Sus restos mortales fueron trasladados a Asís, la ciudad de San Francisco y Santa Clara, como pidió a su familia antes de morir. Actualmente, su tumba se encuentra en la Iglesia de Santa María la Mayor, en el Santuario del Despojo y sus restos mortales están expuestos a la veneración de los fieles que lo visiten. 

 Beato Carlo Acutis, ruega por nosotros. 

 Tumba en directo de Carlo Acutis, Asís (Italia)



 

  

HEMEROTECA DE OUTUBRO: As novas da parroquia no 2016

Semana do 10 ó 16 de outubro.

 TEMPO ORDINARIO   ADINA Sábado        15 Domingo     16 1 pm:  MISA SOLEMNE A SAN MIGUEL  e procesión.   9 pm: por...

Beato Carlo Acutis

Beato Carlo Acutis
Ruega por Nosotros. Amén